«El señor Damián Malastruch Nemesi ha muerto. La búsqueda por todo el mundo de su heredero acaba de empezar. Sólo puede haber uno.»

Con esta escueta premisa se nos presenta Exitus (que, llamadme loco, pero me atrajo mucho desde el principio por el hecho de no saber nada) , una sala ubicada en Palafolls (recomendamos hacer alguna sala más por la zona porque si vais desde Barcelona hay un largo paseo). Qué le vamos a hacer, soy un fanático de las Escapes en las que voy a ciegas, como en La Entrevista, porque la incertidumbre que te genera te sube la adrenalina ya antes de llegar (o al menos a mí pasa así). Conseguí convencer a CerebroCongelado y CactusconPiña para incluirla en nuestra ruta por Barcelona, así que tan pronto llegamos el primer día, soltamos equipaje y nos dirigimos a cobrar nuestra herencia.
De la historia no puedo contar absolutamente nada, porque una vez jugada entiendo que no puedan dar más información. Pero os diré que el Notario se ha ganado un hueco en mi corazoncito con un acting soberbio. Entras pensando que es una sala más al uso, y de repente te ves inmerso en algo mucho más grande. No sé lo que tardamos en salir, pero se me hizo extremadamente corta (y no porque saliéramos rápido, sino porque lo pasamos genial). Para ser nuestra primera experiencia en tierras barcelonesas, con toda la fama que tienen las escape rooms allí, es un grandísimo primer acercamiento a lo que nos esperaría en las ocho siguientes salas que jugamos. Juntan varios conceptos que me hicieron recordar a una película, una serie y un videojuego, mezclados con un toque maestro.
Añadir como anécdota que nuestra reserva no estaba registrada por un error interno de ellos. ¿Lo solucionaron? Y con creces. Nuestro GM nos confesó que le había tocado correr mucho para ponerlo todo en marcha, pero es impresionante como en cinco minutos, y sabiendo que detrás nuestro venía otra reserva, lo preparó e improvisó algunos detalles que no tenía bajo control, para que la experiencia fluyera como la seda. La charla post-game la hicimos mientras reseteaban la sala, para que le diera tiempo a preparar el siguiente juego, así que intentamos molestar lo mínimo posible.
En cuanto a la sala en sí, nos enfrentaremos a bastantes candados de los habituales, aunque hay varios mecanismos que me llamaron la atención porque era la primera vez que los veía, o al menos aplicados de la forma que lo hicimos. No puedo decir que sea una sala tradicional, más bien es una experiencia que vivir.
Destacar nuevamente al Notario, que nos metió en el papel desde el comienzo hasta el final, me alucina a veces el extraordinario trabajo de algunos Game Máster, y en este caso, no podré desvelar por qué, más aún. Se nota cuando se hace un trabajo con gusto y de forma vocacional, porque nos introduce en su mundo desde un primer momento y nos mantiene en su juego hasta el final. Me sorprendió cómo actué en la sala (tampoco os diré por qué para no estropearos la experiencia), aunque cerca del final estaba tan alucinado con la historia que estaba más preocupado de lo que ocurría a mi alrededor, que de salir.
Sin duda, una sala muy sorprendente donde destacar la historia y el papel del GM, aunque la ambientación está a la altura de los acontecimientos y no hay elementos discordantes en ningún momento. Si os gusta probar salas diferentes con elementos tradicionales, esta es una gran opción. Y si pasáis por Palafolls, que no se os olvide visitar al Notario, y quién sabe, ¡igual os podéis llevar la herencia!


